2/8/10


Corrió el pequeño, con la cara bañada en lágrimas,
hacia su abuelo y le dijo confuso y enojado:
- Abuelo, me mordió un perro,
estaba lastimado y yo quise curarlo, y él me mordió...
- Huguito -le dijo el abuelo,
mientras le miraba la mordedura-
no te mordió el perro, te mordieron sus heridas.
Maru

1 comentario:

Sholy dijo...

Que palabras con hondo mensaje.....besitos amiga y gracias por compartirlas con nosotros, un abrazoooooo